La Paila, cocinería en el mercado de Rancagua



Los mercados suelen ser lugares estupendos en donde ir a comer algo suculento y representativo, aquí y en la quebrada del ají. Pero como ya lo hemos comentado, también pueden ser lugares atrapaturistas y transformarse en desastres como los vistos en el mercado de Angelmó. Si bien los costos de la vida y otros cambios asociados han obligado a que las picadas de mercado no siempre sean lugares ultra económicos en donde aplicarle al mastique, siguen siendo buenas opciones con sus altos y bajos, como todo en esta vida. 

El mercado de Rancagua no es precisamente grande ni muy nutrido como desearíamos, pero sí incluye cierta oferta de materias primas tales como mariscos y pescados, un par de carnicerías y uno que otro puesto de verduras. Además se ubican al menos cinco restoranes estilo cocinerías. En este blog ya les hablé sobre La Celeste y sus estupendos mariscos. Ahora les comentaré cómo me fue  con el famoso restorán La Paila, ubicado en el "segundo piso" del mercado de Rancagua. 

Es una cocinería de mediano tamaño, con unas 10 meses distribuidas en dos salones. Si bien no te entregan la carta en la mesa, sí tienen un letrero a la vista en que se dejan ver los precios y opciones del menú, con una oferta acotada, pero contundente. Nosotros nos fuimos por lo clásico, porque en verdad la oferta sólo trae cosas clásicas, y pedimos una pescada frita con arroz y un cocimiento. De entrada te ponen unas hallullas bien cototas, acompañadas por un pebre muy suculento que, como una choreza clásica de estos locales, está aderezada con vinagre y salsa de tomate. Para capear el calor pedimos agua mineral; piolas. 

No pasan ni diez minutos y traen los platos, que tienen tamaños muy adecuados. El pescado frito es una merluza fresca, con una cubierta crocante y muy sabrosa. El arroz tiene esa clásica consistencia y sazón sabroso que quienes llevan años preparando arroz pueden lograr; no es del todo graneado, pero tampoco una mazamorra. El cocimiento llama la atención por no ser precisamente generoso en cuanto a cantidad de mariscos, lo cual es una lástima ya que el caldo es en extremo sabroso. Lo que sí, trae al menos cinco tutos de ala y una tonta longaniza; un manjar. El pescado costó $6.000 y el cocimiento $7.000, bebidas aparte. No tiene opción de colación. 

La Paila es un lugar en donde sí se puede degustar buena comida de cocinería de mercado, sin ninguna siutiquería ni rareza, pero con un sabor sincero y muy representativo de lugares como los mercados chilenos. Si bien no es un lugar que destaque particularmente, sí creo que representa muy bien un estilo de cocina que nunca debería desaparecer. 


 

Comentarios

Entradas populares