"Bacco wine bar restaurant", comida deliciosa y música de mierda



Ya que estamos en estas de hacernos los cuchos con locales medio finolis, voy a comentarles cómo me ha ido con el famoso "Bacco wine bar" que ahora, según entiendo, se llama sólo "B-bar".

Yo hace un tiempo les conté la tragedia que trae consigo el boom del sushi, resumida en el hecho de que cada día la variedad culinaria de los locales se va volcando hacia este, se supone, oriental menjunje. También les comenté en aquella oportunidad que de las docenas de picadas susheras (¿estará bien esa palabra?) que hay en Rancagua, "Bacco wine bar" es una de las más respetables. Entonces dicho eso es mi deber explayarme. 

Se trata de un local enteramente "after office", ¿qué qué quéeeee? O sea, se trata del mejor lugar para ir a ahogar las penas en alcohol y arroz avinagrado, luego de que el oficinista termina la jornada en esa pega de mierda que, al menos, alcanza para pagar el patacheo que le da sentido a la existencia. La cosa es que se trata de un pub que suele llenarse a eso del happy hour, en donde resalta por su amplia coctelería internacional y su también amplia carta de tablas y, especialmente, sushi. Con esta descripción el lector instruido debe estar pensando que se trata de un local con comida de mierda, pero pese a que eso mismo creía yo, me llevé el mayor sorpresón que me ha dado el patacheo nocturno de la sexta región. 

De entrada hay que decir que el lugar no tiene mucha mística, tratándose de un "after office" a la usanza clásica. Los taburetes, pinturas cubistas y peceras muy propias de pub after office no están nada de mal, el problema aparece cuando, tal cual como cualquier pub after office, el lugar es inundado por una música electrónica que corta la inspiración hambrienta de este glotón comensal. Para que me entiendan, se trata de esa música electrónica que uno como que no entiende hacia dónde va. Si andan con mala suerte puede que les toque escuchar a un dj en vivo. Oiga Tío Mario, si se va a poner así de mala onda ¿por qué fue a ese local? Querido sobrino, ocurre que el mastique en ese local es tan bueno que no importa cuanto punchi punchi, o cuantos meseros hipster/pesados/caradeasco haya que aguantar, siempre valdrá la pena armarse de paciencia o arrimarse a un rinconcito en donde la música o el olor a cenicero proveniente de la terraza no moleste (tanto).

La carta tiene una variedad considerable de opciones, lo cual no es buen indicio, porque en general los buenos locales se especializan en poco, pero bueno. Las tablas y las fajitas no son la gran cosa, pero les diré que las opciones de sushi son bastante buenas. Los hay de varios tipos, destacando principalmente por la calidad de sus ingredientes y el cuidado de la preparación. Sólo para hacer conversa les contaré que hay uno que viene con ceviche encima, cachen la volaita.  

La verdad es que pude haber resumido diciendo que es un local cualquiera, pero con sushi bastante bueno, pero quería mostrar que en los lugares en que uno menos se lo espera aparecen pataches dignos de destacar. Por mi parte suelo ir bien seguido y para no regañar como el viejo cascarrabias que soy, pido para llevar, así puedo degustar el delicioso sushi de "Bacco wine bar restaurant" en la comodidad de mi casa, mientras bebo vino con coca cola y escucho un disco de Juan Antonio Labra. 





Comentarios

  1. Comparto al 100%, creo que además el precio/calidad es bastante bueno...respecto a la música, creo que al igual que a los fumador@s, deberian habilitarnos un ambiente a l@s cascarrabias ��

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