"Fuente Millán", sánguches y almuerzos caucásicos
Cuando uno pasa por Millán, al llegar a Freire, y se ve la famosa "Fuente Millán", como que uno se siente medio intimidado. ¿Será por el aspecto teutón del local, la clientela con marcados rasgos caucásicos o los autos pirulos que suelen repletar su estacionamiento a la hora de almuerzo'. Sea como sea, a mi me entró curiosidad ir a pegarme una vuelta en mi estilo criollo y popular, y ver si la cosa está al nivel o se van en puro marketing.
Apliqué chala en el charade y lo ubiqué en medio del estacionamiento de la Fuente Millán, pa puro tirar pinta. Era la hora de almuerzo y había cualquier gente linda almorzando. A mi me extrañó que hubiese un menú de almuerzo tan popular, porque yo iba derechito a aplicarme un sánguche porque mal que mal, se trata de una Fuente, y las fuentes por definición son sangucheras. Aún así las opciones de almuerzo se veían tentadoras, contando con dos opciones de almuerzo: una a $7.500 que le trae menú completo con plato de fondo internacional, y otra a $5.500 que viene con el puro plato. No sonaba tan mal, pensando que era un plato bien pituqueli. Pero la misión era probar uno de los famosos sánguches, así que ni tonto ni peresoso, me pedí una hamburguesa "Fuente Millán", que por el puro nombre imagino que es la favorita de los regalones. La buena noticia es que los sánguches los pueden acompañar con su tonto shop a un precio justo.
El ambiente de la Fuente Millán es bastante agradable, con una terraza y espacios familiares. Dicen que a la tardecita la muchachada suele ponerse inquieta, y le aplican al karaoke estimulado por las rondas de shops. Pero debo reiterarles que los comensales de este restorán difieren profundamente con los que repletan los lugares en los que estoy acostumbrado a almorzar. Pero al momento de echarse al pecho un patache, eso importa poco o nada.
Se tomaron todo el tiempo del mundo para traerme la hamburguesa, mientras tanto yo picoteaba una salsa de ajo que me pusieron, que estaba bastante buena. Al rato aparece un garzón con mi sánguche, el cual en dimensiones es bastante decente. La hamburguesa "Fuente Millán" le trae una cotota hamburguesa artesanal, con queso chedar, lechuga y pepinillos. Todos los ingredientes en cantidades poco generosas, no así la dimensión de la hamburguesa artesanal. El pan estaba bastante crujiente y fresco, pero la cosa no funcionaba al notar que la hamburguesa estaba seca, pese a tener un rico sabor a parrilla. El volumen del patache está bastante bien, al punto de que me dejó bien mansito luego de terminar la faena. La desproporción entre el tamaño de la hamburguesa y la sequedad de ésta, en relación a la cantida de los otros ingredientes, hacía que el sabor no fuera del todo bueno. También debo mencionar que la cosa venía con unas cuatro papitas fritas, las cuales siempre serán bienvenidas. La incursión me salió, sánguche, shop y propina, por $8.500.
Fuente Millán es un local famoso dentro de Rancagua. Es importante decir que el público objetivo de dicho restorán es más del perfil abc1, lo cual no tiene nada de malo, pero sí me llama la atención al notar que sus precios no son mucho mayores que los que uno suele pillarse en picadas populares como la Tía Julia. Sí se debe decir que el sánguche que me sampé no tenía mucho arte y carecía del amor que suelen tener las picadas sangucheras de renombre. Por otro lado, el ambiente es bastante bueno pa ir a tomarse unos shops y comer algo piola.
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ResponderEliminarTio Mario, debes quedarte al karaoke, el cual después de un rato y unos shop es bastante entretenido, se ve harto abc1 borrach@, lo cual hace que no difiera mucho del Piruña de Matucana 😆... El sándwich que recomendaría es el de pollo con queso azul, es bien bueno👍
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