La Pamplona, hamburguesas y pilsen




Me atrevería a decir que en Chile desde hace poco tiempo que le agarramos el ritmo a las hamburguesas, y es que antiguamente con suerte se les podía comer en algún local de comida rápida. Es más, aún recuerdo cuando llegó a nuestro país el primer McDonald; harta agua ha pasado bajo el puente...

La Pamplona es un local que lleva un par de años en el centro de Rancagua, que ha tenido varios momentos, algunos de ellos de gloria y otros de claro oscurantismo. Y era que no, porque los dos últimos años hemos vivido contextos bien adversos para los emprendimientos patacheros. Si bien la carta y oferta de este local ha ido variando en el tiempo, hay dos elementos centrales que se han mantenido desde siempre; hamburguesas y chelas. Personalmente debo confesar que este es el restorán rancagüino al que más veces he ido desde que llegué a la región, porque pocas cosas son mejores que una hamburguesa con su buena pilsen. 

La carta ofrece varias cosas de la línea "comida rápida", pero lo central acá son las hamburguesas, que las hay en varias presentaciones propias de la casa. Siempre me voy a la segura y pido la hamburguesa "chupinazo", que trae cheddar, tocino, pepinillos y pimientos asados. Viene acompañada por papas fritas y yo siempre me aplico un (o dos) shop de cerveza artesanal, que en el último tiempo ha sido siempre una contundente Cuello Negro Stout, que es un lujo dicho sea de paso. 

Antes de contarles qué tal las hamburguesas, vamos a ir al principal problema de este local. Ocurre que el nivel de variabilidad en su calidad es muy (MUY) profundo. Al punto de que he tenido experiencias sublimes y otras que quedan para el olvido. Han variado en cuanto a disminución en el tamaño de la hamburguesa, cambio en el tipo de pan, cambio en las salsas, cambio en las papas fritas y suma y sigue. Se podría decir que ir a La Pamplona es una tómbola. Lo que sí es cierto, es que siempre cuenta con una justa y suficiente carta de cervezas artesanales que siempre son bienvenidas. 

En los momentos buenos, como el actual (diciembre 2021), sirven hamburguesas contundentes y bien preparadas, acompañadas por papas fritas rústicas y un stock de salsas de distintos sabores. Dada la oferta local, creo que son las mejores hamburguesas de la zona, claro, si es que se les pilla en un buen momento. 

Otro punto relevante es que con los cambios que trajo la pandemia este restorán se ha volcado hacia un servicio de delivery, por lo tanto comer en el local se vuelve cada vez menos acogedor.

En conclusión, un buen lugar para comer hamburguesas y tomarse una pilsen, pero ojo que pueden haber variabilidad.

Comentarios

  1. Una recomendación de una rancaguina de siempre rancaguina, el quijote. Lugar tradicional de esta ciudad, platos contundentes y buen bebestible de la estació. Nada muy elegante pero para quedar como rey :)

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